Primero entiendo cómo trabaja tu operación —es mi especialidad— y hacia dónde querés llevarla. Te propongo mejoras concretas y construyo la herramienta que te sirve —ERP, WMS, CRM, apps, automatizaciones o un asistente—: lo que haga falta, y nada más.
Lo hace Federico Fernández — con quien hablás es con quien construye.
El valor de PRAXIA no es que hago sistemas automatizados. Es que entiendo cómo trabaja tu empresa, y recién ahí construyo la herramienta que haga falta — para la tuya.
Trabajo personalizado. No busco volumen de clientes: mi diferencial es la calidad y el seguimiento posventa. Tu sistema no se parece a otros: se parece a tu operación diaria. Y cuando tu operación cambia, el sistema te acompaña.
Dirigí operaciones y finanzas durante quince años antes de construir software. Empiezo por tu operatoria, no por la herramienta. Resolver problemas es lo que hago.
No cambio lo que sirve: lo conecto, para que la información que necesitás esté en tu celular, en vivo. La herramienta se amortiza sola, y te lo demuestro antes de que confirmes el trabajo.
Lo repetitivo que no suma lo automatizo, adaptado a tu operación, para que tu equipo lo entienda y lo pueda controlar. Los capacito y los acompaño: que no se sienta como un cambio, sino como una transición y una mejora.
Posate en uno para ver más.
Gestión, depósito, clientes y atención al público, a medida de tu operación. Módulo por módulo, como vos o tu equipo lo necesitan: 100 % personalizado.
Me cansé de ver empresas que compran sistemas carísimos y no los usan ni al 50 %, o que por ahorrar compran uno que las obliga a adaptarse a él. Eso quedó obsoleto. Soy un valor nuevo en el mercado: no pagás la investigación y el desarrollo de otros, y lo que te cobro se mide contra lo que te ahorra.
Comprobantes fiscales, informes para tu contador, indicadores y capital de trabajo en tiempo real, lectores de remitos y facturas, un FODA vivo, KPIs del día a día de tu equipo y estudios de mercado que antes costaban fortunas.
La tecnología ya cambió, y todavía son pocos los que la usan en todo su potencial. Los primeros en adaptarse son los que se van a diferenciar y capitalizarla.
No hay dos iguales. Vos sabés qué mirar, cuándo y cómo lo querés ver; yo te lo garantizo, a vos y a tu equipo.
Diseño el circuito de la información de punta a punta y te acompaño en el camino del dato: desde dónde se carga, qué alerta avisa cuándo hacerlo y cómo hacerlo bien, para que impacte en tu tablero y sea el dato certero que necesitás.
Agentes, asistentes, bots, apps, software, páginas web, portal y seguimiento de clientes. Los tiempos ya no son los de antes: según el caso, una entrega lleva horas; como máximo, semanas para los desarrollos más grandes.
Lo implemento con vos; no dejo solo a tu equipo. Que el sistema funcione y se adapte es mi principal ocupación, y mi diferencial. Vos conocés el negocio; yo, las herramientas para que la información esté disponible cuando la necesitás, con la mínima fricción posible.
PRAXIA no es un gasto. La intervención siempre te ahorra dinero; y si no te lo ahorra, mi trabajo no es para vos: te lo digo en la primera reunión y te oriento hacia dónde ir.
Me siento con vos y con tu equipo a ver qué los frena cada día. Escucho qué quieren mejorar o cambiar. Y lo medimos: cuánto tarda hoy, cuántas veces, qué cuesta cuando sale mal.
Qué entra, qué queda afuera, qué definís vos. Y una fecha para verlo funcionando. Acá ves la solución que te propongo, sobre el papel; si estás de acuerdo, seguimos. Sin precio todavía.
Módulo por módulo, sobre cómo trabajás. Cada uno probado antes de mostrártelo. Es mi etapa interna: pruebo, busco nuevas posibilidades y estudio la herramienta que te voy a presentar.
Lo ves andando. Después lo prueba tu equipo, con tus datos y con fecha. Recién con tu visto bueno llega el precio, junto con lo que te ahorra en el día a día y frente a cualquier solución tradicional, medido sobre tu propia operación.
Te entrego el presupuesto y las condiciones de pago, siempre acompañados de cuánto te ahorra la herramienta que corresponde a tu caso. Y si me recomendás a otra empresa como la tuya, el mantenimiento te sale menos: te lo dejo por escrito junto con el presupuesto.
Arranca con datos reales y accesos a tu nombre; el sistema anterior sigue andando hasta que el nuevo esté validado. Después tu operación va a crecer, sumar sucursales, cambiar de proveedor o de normativa — y el sistema cambia con vos.
Dirigí una empresa de servicios durante once años —de cero a tres normas ISO certificadas, con clientes públicos y privados— y asesoré en operaciones a empresas de los rubros productivo, retail y servicios. Antes me formé en la cadena de suministro a gran escala en Decathlon (Oxylane), en Barcelona, abasteciendo al mundo entero. Hoy construyo los sistemas que ordenan esa gestión. PRAXIA soy yo.
Trabajo solo porque es el único modo de darte el servicio personalizado que necesitás: no hay dos criterios. Hago la actividad para la que me preparé toda la vida; soy un enamorado de lo que hago.
No compito contra un enlatado ni contra el software de gran escala. Quiero trabajar con empresas pequeñas y medianas que quieren destacarse, que quieren ser el futuro en un mercado que no para un segundo de evolucionar. Si lo estándar te alcanza, o tu operación necesita una escala que no tengo, te lo digo en la primera charla y te digo adónde ir, sin ningún compromiso. Lo mío empieza donde tu operación deja de parecerse a las demás, o donde vos querés dejar de parecerte a los demás.
Me contás en qué andás y te digo si esto te sirve. Contesto yo, dentro del día hábil.
© 2026 Federico Fernández · PRAXIA · Argentina
Cada cliente tiene su propia página privada: un enlace que no cambia y reúne las demos, los documentos y el estado de cada etapa del trabajo.
Tu sistema andando, para probarlo cuando quieras y desde cualquier dispositivo.
Propuestas, planes, informes y minutas, cada uno en su lugar y con fecha.
El estado real de cada etapa del trabajo, al día: entregado, en preparación o por arrancar.
Página privada: no aparece en buscadores y no lista clientes.© 2026 Federico Fernández · PRAXIA